No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Lucas 6:37
No estamos llamados a juzgar , estamos llamados a cumplir con nuestro primer ministerio que es el de la reconciliación, es decir, presentarles a las personas a Cristo, para que por medio de él las personas puedan reconciliarse con Dios.
No debemos perder el tiempo, juzgando o culpando a los demás, sino aprovecharlo presentándoles a Cristo.
